Enrique Dans (enriquedans.com) · 2.ª parte: donó a Wikileaks en bitcoin porque la Visa no le dejaba, y «el ordenador cuántico lleva más de veinte años estando a veinte años»
Sobre este episodio
Nota: este corte está duplicado en el archivo y aparece dos veces con esta misma fecha. Segunda parte del programa del lunes 5 de junio de 2023, al volver de la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con Enrique Dans —profesor, escritor y autor del blog enriquedans.com— sobre su libro «Todo vuelve a cambiar: cómo la web3 revolucionará el mundo tal y como lo conocemos». Es la media hora en la que se pasa del diagnóstico tecnológico a la parte incómoda: el dinero, los Estados y las estafas. Las opiniones, los juicios sobre empresas y los pronósticos son del invitado, no del programa, y nada de esto es una recomendación de inversión. DE QUÉ SE HABLÓ QUÉ TENDRÍA QUE SER UN METAVERSO DE VERDAD, CON UN PRECEDENTE QUE LO EXPLICA TODO. Para que sea la revolución que se le atribuye —una internet inmersiva y tridimensional— tendría que ser lo que fue internet en su momento: un conjunto de protocolos abiertos que cualquiera pueda tomar y desarrollar. Y recuerda cómo acabó la vez anterior: antes de la web abierta estaban America Online y CompuServe, «jardines vallados» donde te decían «aquí tienes estas normas, firma aquí, paga aquí, y a partir de ahora te mueves por aquí, todo es seguro porque todo está bien supervisado por nosotros». Cuando salías de CompuServe hacia la web abierta aparecía una pantalla roja aterradora avisando de que estabas entrando en el Far West. «Y todos nos fuimos de allí.» Su predicción: aquí pasará exactamente lo mismo, y el éxito llegará el día en que alguien diga «estos son los protocolos, enchufa tu servidor y haz lo que quieras»; mientras sea una cuestión de qué jardín vallado es más atractivo, no. Y añade la pieza que, a su juicio, le da el atractivo real: entrar no firmando un contrato, sino con tu identidad criptográfica. LA PORNOGRAFÍA COMO PRIMERA COLONIZADORA DE CADA TECNOLOGÍA. Lo compara con la biología: hay especies que son siempre las primeras en asentarse en un biotopo, y hay un tipo de empresario que se mueve igual de rápido. Ha habido implementación pornográfica de cada tecnología que ha ido apareciendo. Y cuenta de pasada algo que se le quedó grabado: una alumna que venía del juego de azar y de esa industria y cuyo aprendizaje sobre dinamismo y captación era, dice, «una auténtica pasada escucharla», por mucho que lo que exploten sean las bajas pasiones. LO IMPORTANTE DE BITCOIN NO ES LA MONEDA: ES QUE EL DINERO NO SE PUEDA CENSURAR. «Lo fundamental para una persona que quiera entender o tomar una posición sobre las criptomonedas es entender la base ideológica que hay detrás.» El dinero ha dependido siempre de una autoridad central con mucho control sobre él; la propuesta de Satoshi Nakamoto, «quien quiera que sea», es brillante en sentido ideológico porque «esto solo lo controla el algoritmo: solo tengo que confiar en las matemáticas». Nadie puede decidir emitir más, ni que veintiún millones se han quedado cortos, ni cambiar cómo se consensúan las transacciones. Y AQUÍ MOJA, QUE ES LA MEJOR PARTE: PIEDRA FRENTE A ECOSISTEMA VIVO. A él le parece todavía más brillante el paso siguiente: un algoritmo que evolucione, y que evolucione de forma transparente, con una comunidad de código abierto detrás cambiando lo que haga falta. «Yo, como profesor de innovación, tiendo a preferir los ecosistemas dinámicos; pero también es mi criterio, no tiene por qué ser el criterio mayoritario.» Su conclusión no es excluyente: bitcoin en lo que le toca y Ethereum como máquina programable universal, los dos con su sitio, «no significa que una desplace a la otra». Carlos le planteó el paralelismo con el oro —inmutable y reserva de valor desde que la historia es historia—, y la respuesta de Dans es de las que escuecen: ese mismo carácter inmutable tiene un coste, porque a su juicio la minería del oro gasta hoy mucha más energía que la de bitcoin y además «no vamos con oro en nuestros bolsillos». La comparación energética es suya, y así se da. Su regla general: la alternativa fácil siempre es la conservadora, «esto me vale como está y no quiero que lo toque nadie». LA CONFESIÓN: DONÓ A WIKILEAKS EN BITCOIN, Y ESO SIGUE ESCRITO. Fue su primer contacto con bitcoin, y no fue por inversión sino por rebeldía: estaba escribiendo mucho sobre Wikileaks y se encontró con que no podía donarles «ni con mi Mastercard, ni con mi Visa, ni con nada». Así que probó. Y asume la otra cara, que es el bloque más útil del programa para cualquiera que piense que la cadena de bloques es anónima: esa transacción está ahí para siempre, y aunque entonces su monedero no era fácilmente atribuible a su persona, «ahora soy edans.eth por pura transparencia». Con las herramientas que están apareciendo para buscar dentro de la blockchain —menciona Arkham—, alguien podría deducir de aquella transacción cuáles son sus intereses o sus afinidades. «Es lo que tiene un sistema como este: es abierto, es transparente, es inmutable.» POR QUÉ NO ES UNA ESTAFA PIRAMIDAL, Y DÓNDE SÍ ESTÁN LAS ESTAFAS. Una pirámide es «algo destinado a pagar los beneficios de las personas con los que vienen después», y esto es otra cosa, con otros principios detrás. Lo que no niega es que haya estafadores: repasa la cronología y distingue las primeras criptomonedas, «enormemente bien intencionadas, intentando solucionar fallos que le veían a bitcoin», de las que vinieron después con el único propósito de «si consigo popularizarla, como me he guardado unas pocas, me hago rico». Y señala dónde está el fraude de verdad, que no está en la tecnología: «la cantidad de casos de estafas que suceden en sitios como Tinder, donde una persona muy atractiva te entra, te camela y te dice que inviertas. ¿Tú harías eso en un entorno fuera de la red? Pues hombre, no. Si no lo haces fuera de la red, no lo hagas en la red.» SU CRITERIO PARA MIRAR UN CRIPTOACTIVO: LA ADOPCIÓN. Es lo primero que recomienda mirar antes de decidir nada. Carlos trae el dato del libro: según las fuentes, entre el 4 y el 10 % de la población mundial ha tenido ya algún uso con criptomonedas. No es mayoritario, pero la curva sube. Y sobre El Salvador y el bitcoin como moneda de curso legal, la lectura de Dans es de incentivos: Bukele ve la rentabilidad de la adopción temprana, con todo el riesgo que eso conlleva. Su matiz técnico, que es el honesto: bitcoin está muy madura como reserva de valor, pero como medio de pago no lo está, «porque cierto tiempo después te vas a arrepentir y vas a decir qué barbaridad, ¿por qué pagué por esto?». Y ahí defiende al de las pizzas: «no tiene mucho sentido que vaya por el mundo diciendo que se comió las pizzas más caras del mundo; en aquel momento te apetecía una pizza y el valor que tenía era el que era». EL ARGUMENTO GEOPOLÍTICO, QUE ES EL QUE MENOS SE OYE. Avisa de que durante mucho tiempo habrá «el embate de las propias instituciones que no quieren que esto suceda», porque lo que está en juego es la siguiente divisa de reserva. El dólar ha obtenido enormes prerrogativas por serlo, «entre otras, ser prácticamente el único país que puede darle a la maquinita de imprimir todas las veces que le dé la gana, y aparentemente no pasa nada, hasta que pase». Y la candidata que se postula es el yuan —o el e-yuan—, emitido por un país que él describe como no democrático y con fama de vigilarlo todo: «en una divisa electrónica van a saber todo lo que gastas en cualquier cosa». De ahí que vea las criptomonedas como la alternativa que rompe esa dinámica. LA PESETA, Y QUÉ PASA SI AL ESTADO LE QUITAS LA MONEDA. Habla del libro «The Network State», de Balaji Srinivasan —ex director de tecnología de Coinbase—, y de su idea de agruparse con quien piense como tú y tener una nacionalidad propia definida en red. Y aterriza el asunto con un ejemplo español: los Estados pueden volverse cada vez menos relevantes si les quitas capacidades como emitir moneda, algo que en Europa ya pasó. Lo que viene después es el mejor párrafo del programa: «imagínate que no hubiera desaparecido la peseta, teniendo en cuenta que hemos pasado por varias crisis económicas; habríamos devaluado varias veces, y el poder adquisitivo de un español estaría por los suelos. Con lo cual, en cierto sentido, perder ese control fue una bendición.» Su pregunta final es la de verdad: qué ocurre si esa capacidad no la tiene ninguna autoridad central, sino un algoritmo transparente que se cambia cuando hay un problema que resolver. EL ORDENADOR CUÁNTICO, DESPACHADO EN DOS FRASES. «El ordenador cuántico lleva muchos más de veinte años estando a veinte años. O sea, nunca llega.» Y aunque llegue, añade, la criptografía tiene capacidad de evolucionar hacia criptografía resistente a la computación cuántica. EL CONSEJO FINAL: MANOS AL TECLADO. «La mayor parte de los experimentos se hacen con gaseosa», en el ámbito personal, y no son caros ni peligrosos. Si no experimentas tú y no experimenta la gente que trabaja contigo, un día te verás obligado a hacerlo a toda velocidad porque llega un cliente y te dice que quiere cerrar el contrato como smart contract, o un proveedor que quiere interactuar por la cadena de bloques, o porque el talento que quieres atraer solo se relaciona contigo por esa vía. «Antes de que llegue alguien y te obligue por las malas, hacer pruebas siempre es interesante.» EL CRIPTOENIGMA La pregunta se plantea en la primera parte —quién es Do Kwon y por qué es un personaje relevante en el mundo cripto— y hay que decirlo con honestidad: la respuesta no está en la grabación que conserva el archivo de este programa. Para quien se quedó con la duda, y comprobado aparte: Do Kwon es el fundador de Terraform Labs, la empresa detrás de Terra (LUNA) y de la stablecoin TerraUSD, cuyo desplome en mayo de 2022 se cifra en torno a los 40.000 millones de dólares evaporados. La SEC le acusó de fraude en febrero de 2023 y fue detenido en el aeropuerto de Podgorica, en Montenegro, el 23 de marzo de 2023 con documentación falsificada, a petición de Estados Unidos, Singapur y Corea del Sur. Es decir: el día de este programa estaba detenido en Montenegro. ENLACES DEL INVITADO El blog de Enrique Dans: https://www.enriquedans.com Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.