El trauma rompe el lenguaje
Sobre este episodio
En 1996, a una mujer sudafricana le preguntaron por la muerte de su hijo. Y respondió hablando de una cabra. Quienes la escucharon no supieron qué hacer con esa declaración. Años después descubrieron que en la transcripción oficial faltaba una sola palabra. Sin ella, la cabra no tenía sentido. Con ella, era otra cosa. Este episodio es sobre lo que le pasa al lenguaje cuando el dolor es demasiado: por qué hay experiencias que se resisten a ser contadas, cuánto depende lo que entendemos de cómo escuchamos, y por qué poner algo en palabras puede ser, a la vez, tan difícil y tan necesario. Porque hay heridas que no se ven, pero se escuchan en el modo en que alguien deja de poder nombrarlas.