Día 10 | María en mi cuerpo
Sobre este episodio
Hay algo que casi nunca nos enseñaron en la vida espiritual: tu cuerpo no es el obstáculo. Es el testigo. Testigo de lo que viviste. De lo que cargaste. De lo que no pudiste expresar. El Verbo no se hizo idea. Se hizo carne. Y si Dios eligió un cuerpo para salvarnos, tu cuerpo importa. Tu cuerpo no está en contra de ti. Está intentando protegerte. Y María, que conoció ese cuerpo desde bebé, no desprecia lo tuyo. Lo abraza hasta que aprende paz.