Nuestro momento más esquizofrénico
Sobre este episodio
En este episodio oficialmente perdimos el hilo… y decidimos no volver a buscarlo. Sin tema, sin estructura y con cero intención de seguir una línea coherente. Lloramos, nos reímos, cantamos y nos fuimos por mil tangentes. Un episodio caóticamente honesto con la participación especial de Curry, la perrita de Andrea, como soporte emocional.