Soberbia vs la humildad
Sobre este episodio
La soberbia y la humildad definen el destino del ser humano. Mientras el orgullo ciega el entendimiento y conduce al quebrantamiento, la humildad abre las puertas del favor divino y de la vida eterna. El apóstol nos advierte que la altivez de espíritu precede a la caída. El soberbio resiste la autoridad de Dios: y se encierra en su propia autojustificación, alejándose irremediablemente de la gracia. En contraste, el humilde reconoce su dependencia del Creador: y busca el auxilio divino. Siguiendo el ejemplo perfecto de Jesucristo, el servicio y la mansedumbre guían nuestros pasos hacia la paz verdadera. Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes. Hermano, ¿estás dispuesto hoy a rendir todo orgullo: y cultivar la sencillez de corazón que agrada al Altísimo?