Mujeriego Trastornado
Sobre este episodio
Arturo era el marido perfecto en casa, pero en la calle, sus engaños eran un secreto a voces. Fingí no ver su traición por miedo a la soledad, hasta esa sofocante noche de octubre. Mi comadre Leticia lo vio en su camioneta, no con una muchacha, sino con un monstruo de rostro descarnado y olor a azufre: La Cegua. Arturo apareció horas después con la mente apagada, atrapado en un estado catatónico. Hoy soy celadora de su infierno. ¿Te atreves a conocer la oscura historia?