Trepando el Jorón: Edición. Miércoles 17 de Septiembre 2025
Sobre este episodio
Reviva los mejores momentos de ‘Trepando el Jorón’, Edición Miércoles 17 de Septiembre 2025 TEMAS Trepando el Jorón, Compa López, Chicorio, costumbres campesinas, Santiago, Veraguas, Folklore, comarcas, Historias de Veraguas En esta edición, Francisco ‘Chicorio’ González entrevista al historiador y arquitecto veragüense Sebastián Aguilar, quien habla sobre: Rubén Darío y su vínculo con Veraguas: legado del padre del Modernismo en San Francisco de la Montaña y San Martín de Porres. El poeta nicaragüense Rubén Darío, considerado el Padre del Modernismo literario en lengua española, dejó una huella profunda en la cultura hispanoamericana. Su influencia trascendió fronteras, y en Panamá, particularmente en la provincia de Veraguas, su legado se entrelaza con la historia de dos comunidades: San Francisco de la Montaña y San Martín de Porres, en el distrito de Santiago. En San Francisco de la Montaña, pueblo de rica tradición colonial y espiritual, se han documentado vínculos históricos y culturales con el pensamiento modernista de Darío. Aunque no se tiene constancia de una visita directa del poeta, su obra fue ampliamente difundida en círculos intelectuales y religiosos de la región durante el siglo XX, especialmente en espacios como la Iglesia de San Francisco, donde se promovía la lectura y reflexión estética. El espíritu renovador de Darío —su defensa de la belleza, la libertad creativa y la identidad latinoamericana— resonó en las aulas y tertulias de este pueblo veragüense. Por otro lado, en el corregimiento de San Martín de Porres, se encuentra la Escuela Rubén Darío, institución educativa que lleva con orgullo el nombre del poeta. Este homenaje no es casual: representa el reconocimiento de su aporte a la educación, la literatura y el pensamiento crítico. La escuela, ubicada en una zona popular de Santiago, ha sido por décadas un semillero de jóvenes lectores, escritores y soñadores que encuentran en Darío una fuente de inspiración. Es por ello que se propone elevar un monumento en honor a Rubén Darío en los predios de esta escuela, como símbolo de gratitud y memoria. Este gesto no solo destacaría la importancia del poeta en el imaginario cultural panameño, sino que también reafirmaría el valor de la educación pública como espacio de construcción de identidad y ciudadanía. Rubén Darío no fue panameño, pero su obra pertenece a todos los pueblos que aman la palabra, la libertad y la belleza. San Francisco de la Montaña y San Martín de Porres son testigos de ese legado, y merecen que su historia se escriba con letras de oro.