Trepando el Jorón: Las monedas de oro y el tesoro perdido de Jacinto; una historia de Cañazas en el siglo XIX
Sobre este episodio
En nuestra edición de este jueves 29 de octubre de 2026, y como parte de nuestro segmento especial “Historias de Veraguas y más allá”, conversamos con el historiador Arquitecto Sebastián Aguilar sobre como los lugareños del distrito de Cañazas, Veraguas, escondían su oro de saqueadores en el siglo XIX. El oro y los "expertos enterradores" en Cañazas (Siglo XIX) En el distrito de Cañazas, ubicado al norte de la provincia de Veraguas, existía una particular tradición durante el siglo XIX debido a la ausencia de bancos formales. Ante la falta de instituciones financieras, la población guardaba sus bienes de valor —principalmente monedas de oro (incluyendo el oro rojo) y tesoros familiares— enterrándolos para protegerlos. Los "mesquites" o saqueadores locales La comunidad sufría constantes incursiones de grupos de saqueadores locales (conocidos como "mesquites" o piratas nacionales). Estos atacaban los poblados, incendiaban casitas de quincha y secuestraban a los habitantes para venderlos como esclavos. La anécdota de Jacinto Cuando se rumoraba la llegada de los saqueadores, la gente tomaba medidas drásticas. En el siglo XIX, un hombre llamado Ceferino enterró una caja con su oro bajo una gran piedra junto a un árbol torcido, huyendo luego por unos días para salvar su vida. La leyenda de la "mina propia" Ocurrió que, antes de que Jacinto regresara, cayó un fuerte aguacero que desbordó el cauce de la quebrada, inundó el lugar, movió la piedra y torció todos los palos. Cuando Ceferino volvió, por más que buscó y cavó intensamente, nunca pudo encontrar su dinero, por lo que bromeaba diciendo que había "creado su propia mina". Este tipo de situaciones desafortunadas provocó que muchas riquezas quedaran perdidas bajo la tierra, razón por la cual en la actualidad aún se suelen encontrar vasijas y reliquias de oro ocultas en la región de Cañazas.