AJA! EP. 38- De hobby a propósito ft Silvana Isaacs.
Sobre este episodio
Este episodio es una conversación honesta sobre crear, sostener y reinventarse sin perderte en el proceso. Silvana Isaacs —creadora de Antigua Collection— abre su historia desde la intuición, el duelo, la maternidad y lo que significa construir una marca que crece contigo… incluso en tus momentos más oscuros. Te llevas: • Cómo encontrar coherencia entre tu vida personal y tu marca. • Qué pasa cuando emprendes desde la intuición (y no desde el control). • Qué significa reconstruirte después de una pérdida que te cambia la vida. Invitada: Silvana Isaacs, creadora de Antigua Collection. Si este episodio te movió algo, suscríbete y cuéntanos qué parte te hizo clic. CAPITULOS 00:00 – Silvana entra al estudio y presentan el episodio 00:43 – Rosi conecta el tema: mascotas, amor y pérdidas 01:30 – Silvana cuenta cómo los perros han marcado su vida 03:13 – La llegada inesperada de otra perrita a su casa 05:29 – Cómo empezó Antigua y por qué nació como un hobby 06:42 – Antigua como vehículo de vida: libertad, cambio y evolución 08:06 – La etapa de bazares y los inicios trabajando juntas 09:52 – Por qué decidió abrir su propio taller en Venezuela 10:51 – Orden vs. intuición: dos formas de llevar una marca 13:20 – Lanzarse sin garantías: el principio real del emprendimiento 14:10 – Abrir tienda en Miami y crear comunidad desde cero 17:29 – Regresar a Venezuela tras la pandemia 20:42 – Volver al taller y reconectar con la esencia de la marca 22:14 – Ajustar la marca a la vida personal: coherencia real 24:26 – La muerte de Billy y cómo redefinió su vida 25:21 – Reaprenderlo todo como mamá y como creadora 28:30 – Cuando sintió que Antigua iba a morir… y por qué no fue así 29:32 – Billy como gasolina creativa de las nuevas colecciones 31:33 – Las colecciones como reflejo de etapas emocionales 33:01 – Cómo cada colección la preparó para lo que venía 33:42 – Reflexión final: sincronía entre vida, trabajo y felicidad 34:23 – Mensaje de cierre: pasión, límites y por qué sí vale la pena intentarlo