Los brazos siempre delante
Sobre este episodio
Bienvenidos a un nuevo podcast. Hay tardes que parecen suspendidas en el tiempo. No porque ocurra algo extraordinario en ellas, sino porque la suma de pequeños detalles consigue fijarlas en la memoria con una nitidez inesperada. El calor, una determinada luz, una música que vuelve sin ser llamada o un recuerdo deportivo compartido por millones de personas pueden convertirse, sin pretenderlo, en el telón de fondo de una experiencia mucho más íntima. Gracias por la escucha, un fuerte abrazo. Félix