Antes de que empiece el día
Sobre este episodio
Bienvenidos a un nuevo podcast. Hay un momento del día que, para mí, tiene algo especial. Son las 5:15 de la mañana. A esa hora todavía no ha empezado el día para casi nadie. La casa permanece en silencio, las calles están prácticamente vacías y el mundo parece encontrarse todavía en ese estado extraño que existe entre la noche y el comienzo de una nueva jornada. Es una hora en la que cuesta distinguir si uno sigue perteneciendo al sueño o si ya ha entrado definitivamente en la vigilia. Yo me levanto. No siempre con las mismas ganas, por supuesto. Hay mañanas en las que el cuerpo protesta un poco más, en las que el sueño pesa y en las que resulta mucho más fácil quedarse unos minutos más en la cama. Pero precisamente por eso creo que tiene sentido hacerlo. A las 5:15 empieza mi entrenamiento. No es un entrenamiento especialmente largo. Tengo aproximadamente una hora, hasta las 6:20. Tampoco pretendo convertir ese tiempo en una demostración de voluntad ni en una competición conmigo mismo. Es, sencillamente, un espacio que he ido construyendo con el tiempo y que se ha convertido en una parte importante de mi manera de practicar. Gracias por la escucha, un fuerte abrazo. Félix