AMAR-TAMBIEN-ES-VIVIR-EN-SANTIDAD
Sobre este episodio
Aunque Jesús fue Santo, su santidad no alejaba a las personas, sino que las atraía a él. Del mismo modo nuestra santidad debe ser atractiva para aquellos que se pierden.
Aunque Jesús fue Santo, su santidad no alejaba a las personas, sino que las atraía a él. Del mismo modo nuestra santidad debe ser atractiva para aquellos que se pierden.