Salmo 45 " Alístate el día de tu boda está cerca"
Sobre este episodio
Al leer este salmo mi corazón se llenó de alegría de pensar en el momento más esperado de los que amamos a Jesús! Miremos lo que dice apocalipsis 19:7-9: ¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente». (El lino fino representa las acciones justas de los santos). El ángel me dijo: «Escribe: “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!”» Y añadió: «Estas son las palabras verdaderas de Dios». Puedes ver la hermosura de este salmo nos está hablando de este mismo momento. Cuando Jesús regresará en las nubes y todos lo veremos! El viene por nosotros que somos esa hermosa novia, esa princesa que se ha vestido de oro y de lino fino, esa iglesia que está buscando enamorarse más de su amado y conocerlo profundamente. Necesitamos prepararnos para su regreso en oración y ayuno, purificar nuestro corazón, rendirnos completamente a El. El nos tiene que encontrar listos! En Lucas 14:15-24 Jesús contó una historia donde nos estaba dejando claro la condición de su novia, de su Iglesia antes de El venir: Cierto hombre preparó un gran banquete e invitó a muchas personas. A la hora del banquete mandó a su siervo a decirles a los invitados: “Vengan, porque ya todo está listo”. Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. El siervo regresó y le informó de esto a su señor. Entonces el dueño de la casa se enojó y le mandó a su siervo: “Sal de prisa por las plazas y los callejones del pueblo, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos”. “Señor —le dijo luego el siervo—, ya hice lo que usted me mandó, pero todavía hay lugar”. Entonces el señor le respondió: “Ve por los caminos y las veredas, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa. Les digo que ninguno de aquellos invitados disfrutará de mi banquete”. Que triste sería que tu estes invitado a un evento tan especial pero por los afanes de la vida, por el engaño de las riquezas, por haber perdido tu primer amor te pierdas de ese evento que tan esperado. Nuestra relación con Dios tiene que ser cada día más profunda para que el día que nuestra vida termine en la tierra o veamos a Jesús regresar por su iglesia como el lo prometió, nosotros estemos listos. Aprovechemos cada día para acercarnos a El. Humillemos nuestro corazón en su presencia y reconozcamos que lo necesitamos más de lo que pensamos. Seamos de esos invitados que disfrutarán el banquete y de esa novia que estaba lista esperando a su amado. Jesús el más valiente viene en su caballo, trae la espesa de su palabra para derrotar todo enemigo, viene a luchar con la verdad, la humildad y la justicia. El ganará, El reinará, El vendrá por su novia y hará justicia en la tierra! Oremos con el salmo 45