Salmo 61 "Jesús la roca más alta"
Sobre este episodio
El pueblo de Dios camino por el desierto 40 años después de salir de Egipto, en ese tiempo fueron sustentados con mana del cielo y la presencia de Dios en forma de nube los seguía de Día y de noche en forma de fuego. Dice 1 Corintios 10 que todos comieron el mismo alimento espíritual y menciona algo muy relevante en el versículo 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Jesús estaba con el pueblo de Dios sustentandolos, guardandolos, llenandolos de su presencia para ser fortalecidos en los tiempos de desierto. Lo mismo hace El contigo cuando te rindes a Dios; suplirá tus necesidades, responderá tus oraciones. Dios fue quien proveyó alimento espíritual y material en el desierto. 1 Corintios 10 continua hablando de 4 cosas que fueron tropiezo para muchos y por su desobediencia hubo consecuencias muy duras: 1. Idolatría: Un ídolo puede ser una persona, un lugar, una cosa, una imagen que ocupe el lugar de Dios en tu vida. Solo Jesús debe tener el primer lugar en nuestro corazón. 1corintios 10:7 2. Tampoco debemos tener relaciones sexuales prohibidas, como lo hicieron algunos de ellos. ¡Por eso, en un solo día murieron veintitrés mil! 1 Corintios 10:8 3. No tratemos de ver cuánto podemos pecar sin que Cristo nos castigue. Algunos del pueblo lo hicieron, y murieron mordidos por serpientes. 1corintios 10:9 4. Tampoco debemos quejarnos, murmurar, como algunos de ellos lo hicieron. Por eso el ángel de la muerte los mató. 1corintios 10:10 Por eso, que nadie se sienta seguro de que no va a pecar, pues puede ser el primero en hacerlo. Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir. 1 Corintios 10:12-13 TLA Necesitamos depender de Dios completamente, David es un buen ejemplo, sin haber visto personalmente a Jesús lo conocía sabía que él era la roca más alta y su torre fuerte. Debemos refugiarnos en su presencia para que cuando llegue la tentación estemos firmes de no caer. Todos fallamos, el problema de mucho es no reconocer su debilidad ante Dios teniendo el camino disponible que es Jesús para ser perdonados de todo pecado, falla y pasado. No hay lugar para la culpa, la duda, la condenación y el temor cuando Jesús ya pagó por todo en la Cruz y nos dejó su divina gracia no para pecar deliberadamente sino para tener la certeza que cuando fallemos nos encontraremos en sus brazos de amor para ser perdonados. Oremos con el salmo 61