12-4-26 - ¡Abre la puerta! - Pra. Liia M.
Sobre este episodio
La condenación nos ata al pasado y nos roba la esperanza de un futuro. Tener comunión con otros creyentes nos cuida de vivir una doble vida.
La condenación nos ata al pasado y nos roba la esperanza de un futuro. Tener comunión con otros creyentes nos cuida de vivir una doble vida.