Con miedo pero sin dudas: El gigante y el rey
Sobre este episodio
El miedo en sí no es malo. Lo que sí es malo es dejar que el miedo tome decisiones por ti. Por eso cada que tengas un miedo que te esté impidiendo algo, tienes que preguntarte: si no enfrento este miedo, ¿qué pasa? ¿Qué pierdo? ¿Cómo sería ese futuro si no hago nada? ¿Quién sería yo si no hago nada? Si miras hacia dónde te está conduciendo el Camino en el que estás ahora, y la idea de ese futuro te llena de más horror que la idea de encarar el miedo, quedarte donde estás no es una opción. Si ya SABES lo que tienes que hacer, toma un paso. Puede ser un paso pequeño, como escribir la carta de renuncia a un trabajo que detestas, así no la envíes todavía. La valentía se cultiva y se elige, un paso a la vez. Y con cada paso que des, el miedo se hace más pequeño. Las cosas más valiosas suelen encontrarse al otro lado del miedo.