Parece ser que no hay recetas para vivir
Sobre este episodio
Cocinar para once personas, el olor al poro salteado y la precisión de un joven cortando zanahorias. A veces, basta un detalle en el presente para trasladarnos a una relojería llena de polvo, al olor a bencina y a la impaciencia infantil por salir a comer un helado. En este episodio conversamos sobre lo que transmitimos sin darnos cuenta: mientras trabajamos, mientras sacamos adelante un proyecto o simplemente mientras estamos ahí. Al final, no todos los puntos se unen... pero cuidar el siguiente gesto siempre cambia el sabor de las cosas.