Cuatro corazones, un mismo amor
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! HOMENAJE A LOS VOLUNTARIOS DE CÁRITAS Cuatro corazones, un solo Amor es un himno de gratitud y compromiso. Una canción que nace del alma agradecida de quienes ven en los voluntarios de Cáritas un reflejo del amor del Padre, la entrega del Hijo, la fuerza del Espíritu y la ternura del hermano. Esta canción pone voz al ideal de la dignidad restaurada, de la igualdad soñada y de la fraternidad vivida. Cada estrofa es un abrazo musical a esos corazones que laten al ritmo del Evangelio en medio de la humanidad. Un canto para agradecer, conmover… y seguir caminando. Gracias Cáritas por tu labor y servicio humanitario. ❤️ © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: Cuatro corazones, un solo Amor (Canción homenaje a los voluntarios de Cáritas) Un ideal que nos abraza, una meta compartida: levantar vidas truncadas, dar sentido a cada herida. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Dignidad recuperada en la historia olvidada. El voluntario sueña igualdad: la misma suerte, la misma oportunidad. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Cuidar al que nadie ve, servir con fe, acoger sin preguntar, abrazar sin juzgar. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Los pobres, los preferidos, los migrantes, los acogidos. Los sin techo, los recogidos… todos caben en el Reino prometido. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Somos gran comunidad, hilera viva de hermandad. Ayudamos sin medida, con manos llenas de vida. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Empadronados en el cielo, por el bautismo recibido. Nadie queda excluido, todos amados con desvelo. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Creados a su imagen y ternura, descartados… ¡nunca más! El corazón del cristiano late al ritmo de la fraternidad. Cuatro corazones, un solo amor: el del Padre bueno, el del Hijo redentor, el del Espíritu dador, y el del voluntario acogedor. Voluntarios de Cáritas. Una gran familia de Caridad.