La Ley del Corazón
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! “LA LEY DEL CORAZÓN” – Canción inspirada en Mateo 5, 17-37 Jesús no vino a añadir más normas, vino a cambiar el corazón. En el Evangelio nos recuerda que no basta con “no hacer el mal”: el camino es dar vida, reconciliar, perdonar y aprender a amar de verdad. La ley del corazón nace de esa enseñanza. Es un canto sencillo que habla de pasar del cumplimiento frío a una fe vivida, donde la relación con Dios se demuestra en cómo tratamos a los demás. Porque se puede cumplir la ley y seguir hiriendo… y también se puede empezar de nuevo cuando uno decide romper el rencor. Una canción para quien quiere dejar atrás la rabia, sanar relaciones y vivir con una palabra sincera: que el “sí” sea sí y el “no” sea no. Al final, el mensaje es claro: la verdadera religión no es cuestión de reglas, sino de amor vivido cada día. © Miguel Ángel Morán Manzano - Todos los derechos reservados. Este contenido está registrado bajo un código de copyright, no se permite su redistribución sin autorización. LETRA: “LA LEY DEL CORAZÓN” Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. No basta con no herir, ni basta con callar, a veces con la boca también se puede dañar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Si guardo resentimiento no vivo en libertad, la paz empieza dentro cuando quiero perdonar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Antes de hablar contigo quieres que mi corazón, busque a mi hermano y le ofrezca comprensión. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. No quiero solo normas ni un frío cumplir, quiero aprender tu vida, quiero aprender a servir. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Más que huecas palabras, enséñame a obrar. Tu ley es amar, Señor, tu ley es amar. Que sane mis heridas y me haga perdonar. Que mi “sí” sea sincero y mi palabra verdad. Pon tu amor en mi vida, Señor, y enséñame a amar.