El hombre que no sabía abandonar
Sobre este episodio
En 1928, con solo 21 años, Jeff Munro salió de Sídney en una Ariel de 500 cc dispuesto a dar la vuelta a Australia. Por el camino hubo caídas, hospitales, disentería, fiebre, pistas que apenas podían llamarse carreteras y momentos en los que quedarse sin agua podía significar no regresar. Una noche, perdido y deshidratado, empezó a disparar su revólver al aire esperando que alguien lo oyera. Nadie llegó. Y aun así, continuó. Casi cinco meses y 16.000 kilómetros después volvió a Sídney. Entonces comenzó otra carrera: Douglas, Indian y Ariel querían decidir quién podía presumir de haber sido «el primero». Esta es la historia de una aventura extraordinaria, pero también de cómo se fabricaban los récords cuando las grandes travesías servían para vender motocicletas. Y, sobre todo, de una pregunta: ¿en qué momento la perseverancia deja de ser una virtud y empieza a convertirse en obstinación?