La verdadera voz profética
Sobre este episodio
Nuestras iglesias y nuestro mundo necesitan hombres y mujeres que, sometidos al Espíritu de Dios, estén dispuestos a decir la verdad y a llamar a otros a refugiarse en Él, nuestra única esperanza.
Nuestras iglesias y nuestro mundo necesitan hombres y mujeres que, sometidos al Espíritu de Dios, estén dispuestos a decir la verdad y a llamar a otros a refugiarse en Él, nuestra única esperanza.