Admitamos que somos pobres
Sobre este episodio
Reconocer nuestra pobreza espiritual nos lleva a descubrir nuestra dependencia absoluta de Dios. La riqueza y la comodidad pueden alimentar el orgullo y la autodependencia, mientras que la conciencia de nuestra necesidad nos conduce a Cristo. Pidámosle a Dios un corazón satisfecho en Él, consciente de nuestra necesidad de Su gracia.