Garantizado con un juramento
Sobre este episodio
Las promesas de Dios son confiables y firmes, porque Él mismo las hizo. Podemos anclar nuestra fe en Su carácter y descansar en que Él cumple lo que promete. Jesucristo es digno de nuestra confianza. Recordar quién es Dios y cómo ha cumplido Sus promesas fortalece nuestra esperanza y sostiene nuestra vida.