Oración de la noche. Domingo 14 de agosto de 2022
Sobre este episodio
Oración de la noche. Domingo 14 de agosto de 2022 Por José Francisco Aranguren, SJ. Querido Padre, hoy vuelvo a ti mi mirada y mi atención, quisiera que te me hicieras el encontradizo en este rato. Lo hago desde la libertad que me mueve a buscarte y a encontrarte en lo más profundo de mí y en lo más externo de mí. Eres el Dios que habitas en las profundidades humanas y no en la superficialidad. Miras y escudriñas el corazón humano. Por eso te doy muchas gracias. Eres el Dios de Jesús. Hago silencio y agradezco el hecho de que Tú eres como eres. Te agradezco porque todo viene de ti y no cabe considerarme merecedor o no, porque Tú me lo regalas gratuitamente. Quieres que yo me disponga a recibirlo y sabes que eso me cuesta. Que a ratos me muestro autosuficiente pero bien sabes, porque Jesús se hizo uno con nosotros, que no lo soy. Te pido perdón por vivir siempre en la pantalla, en la máscara y no desde lo profundo, desde lo que es más esencial y común a todo ser humano. Dame tu gracia para verlo y vivirlo ante ti. Hoy tu palabra me da la clave para vivir esta semana que empieza. Me invita a tomar en mis manos el fuego que has venido a traer a la tierra. Ese fuego que me lleva a optar por ti y tus modos ante otros que no optan o que optan por otras sendas. Es eso, lo que trae división. Señor, quiero ser, al menos en esta semana, de los que apuestan y optan por ti y tus modos. Por dejarse moldear por tus sentimientos y por tu modo de relacionarme con los demás, conmigo mismo y con la creación. Te pido eso para mí y para toda tu iglesia peregrina. Por Cristo nuestro Señor. Amén.