Una Palabra Oportuna 4289
Sobre este episodio
Un espacio para caminar con Jesús Interioridad Jueves 16 de octubre de 2025 Por: H. Elena Azofra Mi alma espera en el Señor Un tiempo para orar al final del día. Inicia con respiraciones profundas, poco a poco serena las emociones y los recuerdos, y abre tu corazón a la Palabra de Dios del Salmo 129: "Mi alma espera en el Señor, espera en Su palabra; mi alma aguarda al Señor, más que el centinela la aurora. Aguarde Israel al Señor, como el centinela la aurora." Qué bella afirmación: mi alma espera en el Señor. Aguardo al Señor como el centinela la aurora. Ser centinela es guardar y aguardar. Proteger, cuidar, asegurar a los demás que nada les va a pasar y confiar plenamente en el CAMBIO que deseamos. Centinelas somos todos los que guardamos a nuestra familia y aguardamos la sanación de uno de ellos. También los que guardan y protegen su fe y aguardan la bendición diaria del Señor. Haz silencio en tu corazón y pregúntate: qué guardas tú y a quién aguardas. Seguro que descubres la mejor versión de ti mismo centinela firme y esperanzado. Señor, como centinela de mi propia vida, de mi iglesia y de mi país, guardo con cuidado el tesoro que me has confiado y aguardo esperanzado el amanecer de Tu venida. Amén. Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.