Una Palabra Oportuna 4553
Sobre este episodio
Un espacio para caminar con Jesús Interioridad Jueves 26 de febrero de 2026 Por: H. Elena Azofra Dios escucha al que le invoca Con Dios al final del día. Respira hondo, serena tus sentimientos, reposa la mente con la petición: "Acrecienta el valor en mi alma, Señor", repitiéndole dos o tres veces con el corazón amplio. "Cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma". El salmo 137 nos ayuda a reconocer que Dios escucha al que le invoca y que el sentirnos escuchados por Dios nos da un valor incalculable para seguir caminando por la vida. En esta Cuaresma: invocar, esperar a ser escuchados, tomar valor para un cambio pequeño y firme que nos encamine hacia la salvación. Respira y haz silencio hondo, confiado, duradero. Señor, en las situaciones difíciles, tenme en cuenta mi súplica, escúchame mi gran necesidad, dame fortaleza y valentía, que yo te seguiré con audacia. Amén. Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.