Una Palabra Oportuna 4940
Sobre este episodio
Un espacio para caminar con Jesús Interioridad Jueves 24 de septiembre de 2026 Por: H. Elena Azofra Bajo la protección de la Madre Antes de culminar el día oremos. Inicia respirando lento varias veces, a continuación calma tus emociones y tu mente repitiendo varias veces la petición: "Señor, que tu Madre interceda por nosotros". La liturgia de la Iglesia hoy reza así: "Dios Padre de misericordia, que enviaste al mundo a tu Hijo, Redentor de los hombres, concede, a cuantos invocamos a su Madre con el título de la Merced, mantenernos fielmente en la verdadera libertad de los hijos que Cristo, el Señor, nos mereció con su sacrificio". Antes de pedir: reconocemos a quien le hablamos, al Dios de misericordia y al Hijo, Redentor de los hombres. Pedimos por muchos, ya que los que invocamos a María la Madre de Jesús somos millones. Pedimos algo que es una verdadera y honda necesidad de la humanidad: mantenernos fieles, ser libres y sembrar la libertad. Después de eso puedes hacer tu petición personal, sincera y confiada, como de hijo a su Madre, sabiendo que Ella lo hablará con el Padre. Señor Padre Dios, mira a la Madre de tu Hijo, que Ella interceda para que obtengamos la libertad espiritual y moral de aquello que nos aprisiona y estamos demasiado apegados o dependientes. Amén. Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.