Cuenta tus Bendiciones
Sobre este episodio
Todas las muejeres hemos disfrutado de la bondad de Dios, aunque muchas veces nos enfocamos en lo que no tenemos. La palabra de Dios no invita a recordar su verdad: "¡Bendice, alma mía, al Señor! ¡Bendiga todo mi ser su santo nombre! ¡Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguna de sus bendiciones!" - Salmo 103:1-2.