Tiempo audible
Sobre este episodio
Entre el Antiguo y el Nuevo Testamento hubo 400 años sin palabra profética. Pero ese silencio no significó que Dios no estuviera obrando. En ese tiempo, se construyeron caminos, se expandió el idioma griego y se preparó el escenario perfecto para la llegada de Jesús. Como una semilla bajo tierra, lo que parece inactivo en realidad está creciendo. Hoy hablamos de cómo el silencio de Dios nunca es vacío, sino preparación. . #UnaFeParaPensar #NachoVazquez https://www.instagram.com/unafeparapensar/