Pozos profundos
Sobre este episodio
Pozos Profundos Durante el proceso de producción de aceite de oliva, la oliva deber pasar por un proceso difícil cuando es machacada por una gran piedra de molino. El producto de la primera cosecha, el aceite exprimido inicialmente, es separado para ser usado como aceite de unción. Es en el machacar que la unción es encontrada. Es durante tiempos de trituración que nuestras almas añoran más intensamente a Dios. Creo que hay profundas partes de nuestras almas que resuenan con las profundidades de la eternidad. Hay lugares dentro de nosotros que son tan profundos que no encontramos la manera de describir los anhelos, y no entendemos sus profundidades. Creo que esto es nuestro ser más profundo clamando a la profundidad de Dios. Estos anhelos resuenan con la eternidad, para la cual fuimos creados. Tratamos de encontrar lo que buscamos en muchos lugares, pensando, “¡esto es lo que anhelaba!” Mas sin embargo los anhelos profundos de nuestros corazones sólo pueden ser saciados por Dios. El tiempo de trituración continúa hasta que nos damos cuenta de que, para poder encontrar plenitud, necesitamos buscar los pozos más profundos, los lugares que proveen refrescamiento, esa agua fresca que podemos sacar una y otra vez. No tenemos que tropezarnos buscándolos, estaban ahí siempre – simplemente no nos volteamos hacia ellos. Este pozo en realidad está dentro de nosotros, pero preferimos llenarlos de basura obstruyéndolo y bloqueando la llamada y la repuesta de lo profundo hacia lo profundo. Le echamos cosas dañinas que apetecen a nuestros ojos, cosas con las que no queremos lidiar, dolencias, relaciones dañadas, amarguras, y después nos preguntamos por qué, y cuando nos vamos hacia el pozo, es muy amargo al probarlo. “Un abismo llama a otro abismo en el rugir de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas se han precipitado sobre mí.” Salmo 42:7 NVI