Dios quiere habitar en tu corazón | Anciano Luis Espericueta
Sobre este episodio
Pentecostés no fue solo una experiencia espiritual, fue el momento donde Dios decidió volver a habitar en nosotros. En esta prédica descubrimos cómo el Espíritu Santo transforma corazones, restaura identidad y nos llena de poder para vivir conforme al propósito de Dios. El fuego purifica, el viento trae dirección y Su presencia nos convierte en una generación portadora del cielo en la tierra. La evidencia del Espíritu no es emoción pasajera, es una vida transformada.