La llegada que da sentido
Sobre este episodio
Cada año, peregrinos de todo el mundo caminan hacia la ciudad de Santiago de Compostela, en el noroeste de España. Al llegar, muchos reciben un certificado llamado la Compostela. Según la Oficina del Peregrino, en 2025 más de quinientas treinta mil personas lo recibieron, una cifra récord. Algunos caminan semanas; otros, apenas unos días. Para casi todos, la llegada da sentido a cada ampolla y a cada kilómetro. La carta a los Hebreos describe a los creyentes como extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Abraham y los hombres y mujeres de fe vivieron mirando hacia una patria mejor, la celestial, y Dios no se avergonzó de llamarse su Dios. Del Señor Jesús, la misma carta dice que, por el gozo puesto delante de Él, sufrió la cruz. Por lo tanto, el cansancio de hoy no es el final de la historia. Camina con la mirada puesta en la meta, porque la llegada que Dios prepara hará que todo el camino valga la pena. De modo que, la meta de Dios da sentido a cada paso del camino. La Biblia dice en Hebreos 11:16: "Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad". (RV1960).