Levántate y come
Sobre este episodio
Los corredores de maratón conocen un momento temido que llaman "el muro". Suele aparecer a partir del kilómetro treinta y dos, cuando el cuerpo agota sus reservas de energía y las piernas parecen negarse a seguir. Un amplio estudio que analizó cerca de dos millones de resultados de maratones encontró que más de uno de cada cuatro hombres y alrededor de una de cada seis mujeres sufren ese desplome en la parte final de la carrera. El profeta Elías llegó a su propio muro. Después de una gran victoria, huyó al desierto, se echó bajo un enebro y pidió morir. Dios no lo reprendió. Le envió un ángel que lo tocó dos veces y le dijo que se levantara y comiera, porque le quedaba un largo camino. Con esa comida caminó cuarenta días hasta el monte de Dios. Si hoy sientes que no puedes dar un paso más, no te avergüences de tu cansancio. Deja que Dios te alimente con Su Palabra y Su presencia y luego vuelve a caminar. Dios alimenta al que ya no puede seguir. La Biblia dice en 1 Reyes 19:7: "Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta". (RV1960).