Cultiva la humildad
Sobre este episodio
Jesucristo es nuestro máximo ejemplo de humildad. Durante Su ministerio terrenal, siempre reconoció que Su fortaleza derivaba de Su dependencia del Padre. Él dijo: “No puedo yo hacer nada por mí mismo. . . . no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió” (Juan 5:30).