Señor, yo amo la casa donde tu resides. Salmo 26
Sobre este episodio
"Señor, la habitación de tu casa he amado, y el lugar de la morada de tu gloria." — Salmo 26:8Para el creyente, no existe refugio ni deleite más grande que habitar en la presencia de Dios. En este video meditamos en el Salmo 26:8, una conmovedora declaración de amor hacia la casa del Señor y hacia el lugar donde habita su gloria.Descubre qué significa anhelar la morada de Dios en la vida cotidiana, cómo el templo y la comunión espiritual restauran nuestra paz interior, y la alegría de permanecer cerca del altar del Señor para proclamar sus alabanzas.