A ti Señor me acojo. Salmo 31
Sobre este episodio
"En ti, oh Señor, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia." — Salmo 31:1Cuando las tormentas de la vida, las dudas o la adversidad nos alcanzan, el alma necesita un ancla inamovible. En este video nos adentramos en el inicio del Salmo 31, una poderosa oración donde el creyente decide acogerse bajo la protección del Altísimo y refugiarse en su justicia inquebrantable.Descubre qué significa ampararse en el Señor en medio de la prueba, por qué la fe puesta en Dios jamás termina en vergüenza o confusión, y cómo encontrar en su presencia una roca de fortaleza y una casa de defensa para nuestras vidas.