Muchos y poderosos son mis enemigos. Salmo 38
Sobre este episodio
"Porque mis enemigos están vivos y fuertes, y se han aumentado los que me aborrecen sin causa. Los que pagan mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno. No me desampares, oh Señor; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, oh Señor, salvación mía." — Salmo 38:19-22Enfrentar adversidades es doloroso, pero resulta aún más desgastante cuando sentimos que los problemas o quienes se oponen a nuestro bienestar son fuertes, numerosos y actúan sin razón justa. En este video meditamos en el Salmo 38:19-22, un cántico penitencial donde David derrama su alma con total honestidad ante Dios, reconociendo su fragilidad humana frente a la aparente superioridad de sus adversarios.Descubre qué hacer espiritualmente cuando las fuerzas terrenales parecen sobrepasarte, por qué mantenerte firme haciendo lo recto desata en ocasiones oposición, y cómo convertir la angustia en un clamor confiado hacia el único que tiene poder para salvarte y restaurarte.