PROVERBIOS 23
Sobre este episodio
La meta del enemigo de las almas es el control de nuestra mente, de esta manera impide que podamos comprender el amor de Dios. Por eso el Señor nos pide que le entreguemos nuestro corazón. Allí es el lugar seguro.
La meta del enemigo de las almas es el control de nuestra mente, de esta manera impide que podamos comprender el amor de Dios. Por eso el Señor nos pide que le entreguemos nuestro corazón. Allí es el lugar seguro.