ISAÍAS 29
Sobre este episodio
No hay peor ciego que el que no quiere ver y el sordo más crónico es el que no quiere oír. Dios desea darnos sus bendiciones y somos nosotros los que no queremos recibirlas.
No hay peor ciego que el que no quiere ver y el sordo más crónico es el que no quiere oír. Dios desea darnos sus bendiciones y somos nosotros los que no queremos recibirlas.