El contrato: el alma y el arma de todo negocio
Sobre este episodio
En este episodio hablamos de por qué los problemas de un negocio no empiezan cuando alguien incumple, sino mucho antes: cuando dos personas creen que acordaron lo mismo y cada una entendió algo distinto. Un acuerdo por WhatsApp o un "nosotros nos entendemos" puede servir para empezar, pero no sustituye un contrato claro. Explico por qué todo contrato tiene un alma, que define lo que cada parte quiere, y un arma, que protege la relación cuando algo cambia. Además, te comparto las tres cosas que debe definir todo buen contrato (el alcance, la propiedad de lo que se crea y cómo termina la relación) y un ejercicio práctico para revisar hoy las relaciones de tu negocio.