Diogo Jota: Cuando la gloria se transforma en leyenda eterna
Sobre este episodio
Entre una grada de miles corean tú nombre. Tus trofeos se exhiben hermosos. Tu anillo brilla en la sala. Tu esposa te mira con orgullo. Tus hijos, cómo leyenda. Tus compañeros, cómo un ídolo. El único problema es que, por mucho que miremos. Faltas tú. No, las lágrimas no se traducen en que mancharé tú recuerdo de habilidades que no tienes. En cambio, diré la historia cómo es. Fuiste uno de mis jugadores favoritos, que sin lesiones, serías goleador de época, y que extraño cuando eras la respuesta a la pregunta en Anfield. ¿Quién resolverá este partido? Y ahí estabas tú.