Consum y la disciplina del cooperativismo
Sobre este episodio
5 163 millones de euros de facturación. 122 millones de beneficio neto. 1 017 tiendas. 23 031 trabajadores. 5,3 millones de socios consumidores. La sexta empresa de distribución de España no cotiza en bolsa, no tiene un fundador-presidente al frente, no la dirige una familia. Es propiedad, en el 93,8 %, de los propios trabajadores que trabajan en sus tiendas. Y, en mayo del año pasado, esos socios se repartieron 3 311 euros de media por persona, además del salario. Hace 2 054 años, Virgilio había escrito el patrón en el libro I de las Geórgicas. “Labor omnia vincit improbus”. El trabajo persistente todo lo vence. La palabra clave del verso, improbus, no significa “honrado” ni “noble”: significa “obstinado”, “implacable”, “que no cede”. El trabajo virgiliano no es vocacional ni heroico. Es duro, repetitivo, distribuido entre muchas manos, y exige paciencia colectiva durante años. El episodio cruza los cincuenta años de Consum con el libro I de las Geórgicas. Tres matices incómodos: el cooperativismo no es la causa del éxito, es la condición —la causa es la disciplina técnica que sostiene el modelo—; las decisiones visionarias parecen obvias después pero en su momento eran apuestas con las dos manos; y el mismo modelo cooperativo que protege a la plantilla en años buenos la expone con la misma intensidad en años malos. Edición recomendada: Virgilio, “Geórgicas”. Editorial Gredos, Biblioteca Clásica, traducción de Tomás de la Ascensión Recio. La edición canónica de las Geórgicas en castellano. Todo está escrito · La carta — desarrollo amplio en Substack.