Milagros, que Dios hace que no agradecemos
Sobre este episodio
En este mensaje reflexionamos sobre los muchos milagros que Dios hace cada día en nuestra vida y que, por costumbre, a veces dejamos de agradecer. El aire que respiramos, la salud, la familia, el alimento, la protección divina, una nueva oportunidad de vida, y tantas bendiciones más, son muestras del amor y la misericordia de Dios para con nosotros. Con el paso del tiempo, podemos acostumbrarnos tanto a los favores de Dios que empezamos a verlos como algo normal, olvidando que detrás de cada bendición está la mano poderosa del Señor sosteniéndonos. Este tema nos invita a despertar el corazón, reconocer los milagros cotidianos y volver a vivir con gratitud, humildad y adoración delante de Dios. Hoy es un buen día para detenernos, mirar a nuestro alrededor y decirle al Señor: “Gracias por lo que haces cada día, aun por aquello que a veces no veo o no valoro como debería”. Dios sigue obrando, sigue proveyendo, sigue guardándonos y sigue mostrando su amor de maneras sorprendentes. Que esta reflexión nos ayude a no caer en la ingratitud, sino a convertirnos en personas agradecidas por cada milagro, grande o pequeño, que viene de la mano de Dios.