Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona
Sobre este episodio
La fundación comenzó tres meses después de la muerte de José Gregorio. En ella, con las mujeres que viven lo que vivo yo, aprendí mucho. Semanalmente nos reunimos. Además de buscar paz, contamos nuestras historias. Juntas lloramos. Hasta ahora solo el Cicpc nos ha invitado a dialogar. Obviamente esperamos el esclarecimiento del asesinato de nuestros hijos, pero en la fundación lo que buscamos es que la situación criminal pare; nos da tristeza que se siguen matando a las personas, que las madres siguen enterrando a sus hijos y que al Estado se le ve indolencia, que el valor de la vida no se hace respetar. Esta sociedad está podrida, es un Estado que a mi criterio está en guerra.