La herencia de los monjes de Tibhirine
Sobre este episodio
Se cumplen ahora veinte años de la decapitación de los siete monjes trapenses del monasterio de Nuestra Señora del Atlas en Tibhirine (Argelia) por parte de terroristas islamistas; se dedicaban a la oración y al cultivo de los campos. Su testimonio-martirio silencioso es uno de los bellos eslabones contemporáneos de la espiritualidad de encarnación. Se hicieron pueblo por amor a Jesús y a los pobres. Siendo franceses se sembraron en tierra extranjera, en una cultura impregnada por el Islam al que reconocían como alma de Argelia. Su encarnación asumió el peligro inminente de muerte. Cuando la guerrilla exigió que todos los foráneos salieran del país, ellos se negaron por fidelidad a la gente del lugar. La casi totalidad de los misioneros extranjeros presentes en Argelia hicieron lo mismo. La gente sencilla de Tibhirine los hizo de su familia y los acompañaba. De hecho, el grupo “Vínculo de paz” que los monjes pusieron en marcha para que cristianos y musulmanes dialogasen y orasen juntos sigue todavía ahora.