Amén: creer hasta el final
Sobre este episodio
Muchas veces pensamos que amén significa “ojalá que sea así”. Pero en la Biblia no es una expresión de duda. Amén significa: esto es firme, esto es verdadero, en esto confío. Tiene la misma raíz que creer. Decir amén es decir: me fío de Dios. Y aquí aparece algo muy potente: no estamos diciendo amén a ideas bonitas, sino a un Dios que cumple lo que promete. Toda la historia bíblica nos habla de un Dios fiel, incluso cuando el ser humano no lo es. Un Dios que promete… y cumple. Por eso el Credo termina con amén: porque creer no es solo comenzar un camino, es permanecer en él.