La Iglesia desconoce y se niega a cumplir con la Constitución de 1917
Sobre este episodio
La jerarquía eclesiástica apoyó a las dictaduras porfirista y huertista, y fue enemiga de la Revolución, por lo que los Constituyentes de 1916 legislaron para fortalecer la posición del Estado frente a la institución eclesiástica. La Constitución de 1917 fue la primera que no se juró en nombre de Dios, estableció explícitamente la libertad de cultos y la educación laica en las instituciones públicas y privadas. Por ello, las autoridades eclesiásticas condenaron a la Constitución e hicieron un llamando a la Acción Católica que llevará a la Guerra Cristera.