Resistencia insurgente y consumación de la independencia
Sobre este episodio
Vicente Guerrero se había unido a la causa insurgente desde su inicio en 1810, bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana. Después de que Morelos fue ejecutado, el gobierno virreinal le ofreció el indulto, mismo que rechazó y siguió en pie de lucha. Guerrero había escrito al realista Carlos Moya, invitándolo a que se uniera a la causa de la libertad mexicana. Moya rechazó el ofrecimiento, pero con esta iniciativa constatamos que tenía la disposición de negociar con los realistas. Cuando Iturbide constató que iba a ser muy difícil derrotar al insurgente, en la intrincada sierra que conocía como la palma de su mano, trató de convencerlo de que dejara las armas. Guerrero rechazó dejar la lucha. La negociación continuó hasta que Iturbide le escribió afirmando que le daría gustoso un abrazo si lograban un entendimiento.