Starbucks: lo que vendes no es lo que crees
Sobre este episodio
¿Por qué alguien paga mucho más por un café en Starbucks si en su casa lo puede hacer casi gratis? La respuesta no está en la taza. En 1983, Howard Schultz viajó a Milán y descubrió que la gente no iba a las cafeterías solo por el café, sino por el lugar, el momento y la plática. Te cuento cómo esa idea convirtió una tienda de café en grano de Seattle en el “tercer lugar” que conocemos hoy, y qué tiene que ver con la panadería de tu barrio. ¿Sabías que la primera cafetería de Schultz no se llamaba Starbucks? Esto lo trabajas en el Módulo 1 de Emprende Lab, “Mi negocio hoy”. Cuéntame en los comentarios, en corto: si tus clientes explicaran por qué te compran a ti, ¿qué dirían?