De tangos y pilchas
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! El vestirse bien, imbuirse de una buena pilcha, empezando desde abajo, por unos buenos tamangos —que si tenían taquito militar, mejor—, seguramente les daba potencia a los bailarines y prestancia a los galanes de aquel entonces, cuando el tango les daba un lugar especial dentro de la estética rioplatense. Varias letras nombran a aquellos personajes indispensables que enriquecían el universo porteño, lleno de buenos detalles, dándole al tango una vistosidad mágica e incomparable, tanto que hoy, en pleno siglo XXI, otras figuras tangueras, otros jóvenes entusiastas de nuestra música, siguen aquellos pasos con sus zapatos de baile, sus vestidos, sombreros y peinados a la gomina para interpretar aquellos tangos que homenajearon con respeto y admiración esas modas del pasado que sirvieron para que esta música tan nuestra, siga evocando un siglo más tarde, a aquellos compadritos de entonces, como salidos de un relato borgiano, para transformarlos en clásicos. Orgulloso de este rico pasado, Tango Sensei se pone el viejo smoking y le dedica un homenaje especial a todos aquellos que vistieron a nuestra música de originalidad en un programa de las pilchas y el tango.